martes, 15 de septiembre de 2009

UN HOMBRE TRANQUILO

HISTORIA DE VIDA

Pedro Alberto Cabrera nació un 20 de Mayo de 1966, en Entre Ríos.

Es un hombre tranquilo, gracioso, está siempre de buen humor y es una buena persona.

Tiene pelo castaño, ojos marrones, pesa aproximadamente 90 Kg. Y mide 1,70 m. En cuanto a su forma de peinarse, lo hace con una raya hacia el costado. La mayoría del tiempo está con ropa sport y el perfume que utiliza es “Internacional”.

El lugar donde se crió fue Santa Anita, que se caracteriza por ser una ciudad tranquila y con gente muy honesta.

Su mejor amigo de la infancia era Alejandro Pérez. Siempre tuvo buena relación con sus familiares.

A los seis años de edad se mudó junto a su familia a Cortínez (Luján), es un barrio muy tranquilo y seguro.

Su familia está conformada por Angélica Scheffer y Pedro Cabrera (Padres), Gustavo y Pablo (Hermanos).

Sobre algunos recuerdos de la adolescencia, su primer novia fue Marta Ríos, actual esposa, con la que tiene tres hijos, Yesica, María Florencia y Braian.

Junto a Marta, cuando eran jóvenes, paseaban por Luján, salían a bailar o a cazar pájaros.

Un hecho que le alegró la vida fue el nacimiento de su hermano Pablo y uno desdichado fue el fallecimiento de su abuelo paterno.

Nunca terminó la secundaria en la escuela San Luis Gonzaga (Jáuregui).

Realizó viajes a Córdoba, San Clemente, Mar de Ajó y demás.

Actualmente vive en una casa propia en Cortínez, junto a su familia, de 10 x 8 m., con seis años de antigüedad.

Sus costumbres o hobbies son mirar fútbol, pasear, comer, salir a caminar, escuchar cumbia y leer. Un libro que le gusta es “Romeo y Julieta”.

En cuanto a su trabajo, es encargado ceramista. Algunos compañeros son Federico Lattaro, Marcos Cabrera y Emanuel Pérez.

Sus amigos más cercanos actuales son Roberto Pederzolli, Ángel Arguello y Raúl Camparo.

Un día en la vida de Pedro sería así: se levanta 5:10 A.m., va a trabajar. Vuelve a su casa cerca de las 14:30 hs., se baña, come. Duerme una siesta, se levanta, toma mates y ayuda en la casa.

Según su opinión, su muerte ideal sería durmiendo, porque no tendría que sufrir ningún dolor.



YESICA CABRERA.

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